23 de los mejores objetivos de pareja para fomentar la intimidad

¿Te has planteado alguna vez crear verdaderos objetivos de relación para proteger y mejorar su amor con tu cónyuge o pareja?

Pregunta a cualquiera que esté casado o en una relación comprometida cuál es su prioridad número uno, y la mayoría de la gente responderá: «Mi pareja/esposo».

Pero con lo importantes que son nuestras relaciones amorosas para nuestra salud y felicidad, es curioso el poco tiempo que les dedicamos.

Si estás casado o tienes una relación de pareja, detente un momento y piensa en la cantidad de tiempo que dedicas a trabajar activamente para fortalecerla.

Si no es mucho, seguro que no estás solo.

Cuando nos convertimos en pareja por primera vez, parece que el embriagador combustible del enamoramiento impulsará vuestra cercanía para siempre.

Pero con el tiempo, ese combustible se agota y la conexión empieza a cojear a base de vapores.

Es el momento en que la falta de comunicación, los conflictos, las frustraciones y el aburrimiento pueden sabotear la cercanía y minar la intimidad y la alegría de ambos miembros de la pareja.

Muchas parejas no están seguras de qué hacer en este punto, así que no hacen casi nada para reavivar su conexión.

¿Cómo pueden disfrutar de la profunda satisfacción que es posible en una relación comprometida y duradera?

La respuesta es comprendiendo las etapas por las que pasa una pareja y estableciendo objetivos de pareja mutuos.

Esto requiere un compromiso de acciones diarias para alcanzar los mejores objetivos de relación para ti y tu cónyuge o pareja.

¿Cuáles son las 5 cosas más importantes en una relación?

Cuando pienses en los objetivos de tu relación, ten en cuenta a qué conducen. Por supuesto, quieres una relación feliz, sana y llena de amor. Pero, ¿cuales son los resultados concretos que garantizan este tipo de relación? Veamos los 5 resultados principales que quieres que tus objetivos apoyen.

Comunicación sana: Tu pareja y tú debéis sentiros seguros compartiendo y hablando, incluso durante los conflictos, de forma que no os debilitéis el uno al otro ni a la relación.

Confianza: Ambos necesitáis sentir que podéis confiar completamente en el otro y que ninguno de los dos traicionará la sagrada confianza en su relación.

Límites: Ambos sois libres de tener límites personales como individuos, y ambos os comprometéis a respetar los límites de la otra persona.

Respeto mutuo: Te tratas con la mayor deferencia, dignidad y amabilidad y respetas las opiniones, creencias, necesidades y límites del otro.

Apoyo mutuo: Sois la persona número uno del otro en los buenos y en los malos momentos, y sois los primeros en ofreceros apoyo y cariño. Os cubrís las espaldas y podéis confiar el uno en el otro.

Con estos resultados en mente, veamos cómo puede utilizar los objetivos en su relación para ayudarte a consolidar estos cinco importantes elementos esenciales.

¿Cuáles son los objetivos de las relaciones de pareja?

La respuesta corta es: los objetivos de la relación son los planes, sueños y logros que tu y tu pareja o cónyuge creais para la vida que queréis construir juntos.

Tienes objetivos para tu carrera profesional o para tu vida personal. Puede que tengas objetivos para tu propio desarrollo y superación personales.

Al igual que tenemos objetivos personales o profesionales, las parejas deberían plantearse una lista de objetivos de relación y cómo alcanzarlos.

Las personas y las parejas cambian con el tiempo, y estos cambios pueden provocar desconexión, conflictos e infelicidad.

Si no os tomais tiempo para planificar vuestro futuro ideal como pareja y cómo podéis crecer y evolucionar juntos, es posible que os distanciéis.

Pero cuando los dos trabajais juntos hacia una visión común, al tiempo que os mantenéis flexibles a medida que surgen cambios en la vida, podéis proteger el vínculo y disfrutar de todos los beneficios de tener estos objetivos.

23 ejemplos de objetivos para profundizar en el amor

Empecemos con algunos de los objetivos más eficaces que puede poner en práctica en su relación para fortalecer su vínculo y garantizar la salud y longevidad de su conexión.

Considere la posibilidad de empezar a trabajar en estos objetivos de relación de inmediato, empezando por los ejemplos de objetivos de relación que parezcan más críticos en su relación.

1- Priorizarnos mutuamente

Seamos sinceros: la mayoría de nosotros hablamos mucho de la importancia de nuestro matrimonio o de nuestra relación amorosa, pero a la hora de la verdad, no nos ponemos el uno al otro en primer lugar.

Con el tiempo, empezáis a daros por sentados.

Te ocupas y distraes con tus propias cosas y dejas de prestar atención a las necesidades y deseos de tu pareja.

Ves tu acoplamiento como un hecho, algo que es sólo un subproducto de tu conexión con esta otra persona.

Pero el emparejamiento es una entidad en sí misma. Estás tú. Está tu pareja. Y está la relación.

De estas tres, la relación debe ocupar el primer lugar. De hecho, debe estar en primer lugar por encima de cualquier otra cosa en tu vida, incluidos tus hijos, el trabajo, las aficiones o la familia extensa.

El objetivo debe ser mutuo. Ambos debéis abrazaros como el centro de vuestra vida. ¿Cómo se hace eso?

  • Es un compromiso que tienes que reforzar cada día en todas tus decisiones y acciones.
  • Requiere una recalibración constante en función de las necesidades de cada uno y de lo que ocurre en sus vidas.

Tómate un momento cada día para preguntarte a ti mismo y a los demás: «¿Nos estamos poniendo hoy los unos a los otros en primer lugar? ¿Qué tenemos que hacer hoy para alimentarlo?».

2- Crear una burbuja de pareja

El experto en relaciones y autor, Stan Tatkin, se centra en la importancia de crear una «burbuja de pareja».

Una burbuja de pareja refuerza el objetivo de dar prioridad a tu conexión pensando en términos de «nosotros» en lugar de «yo».

Esto es difícil para la mayoría de las parejas porque requiere verse primero como parte de un equipo, por encima de sus necesidades y hábitos independientes.

Pero en lugar de que esta interdependencia os debilite, os fortalece porque cada persona se siente segura y querida.

Crear este objetivo de pareja requiere algo de tiempo y dedicación, pero la recompensa es enorme, ya que estás construyendo una esfera protectora en torno a tu relación.

El primer paso para alcanzar este objetivo es establecer juntos una serie de acuerdos que refuercen el cuidado y la protección de la relación.

Un ejemplo de ello podría ser afirmar: «Nunca te asustaré ni te abandonaré intencionadamente» o «Trataré tus vulnerabilidades con dignidad y cuidado».

Una pareja burbuja meta también implica:

  • Convertirse en expertos de las necesidades, deseos y temores del otro.
  • Reparar rápidamente los daños en la relación.
  • Construir una reserva de recuerdos felices para contrarrestar cualquier dificultad.
  • Ser la roca del otro en los momentos difíciles.

3- Tener un tiempo de conexión diario

Un objetivo diario importante para su relación es pasar tiempo a solas para reconectar.

Si uno o los dos trabajan fuera de casa, es especialmente importante dedicar este tiempo sin distracciones ni interrupciones (de los niños o de otro tipo).

Intenta hacerlo tanto por la mañana, antes de que empiece la jornada laboral, como por la tarde, antes de que te absorban las tareas y responsabilidades.

El elemento más importante de este tiempo de conexión es que estéis plenamente presentes el uno para el otro. Esto significa que no estáis mirando el móvil, haciendo una tarea o viendo la televisión. Estáis totalmente centrados el uno en el otro.

No es el momento de resolver conflictos ni de discutir los problemas. Es un momento para hablar, compartir, abrazar y simplemente disfrutar de la compañía del otro.

Miraros a los ojos. Tomaros de la mano. Escucha atentamente mientras el otro habla.

Por la mañana, podéis pasar un rato hablando en la cama antes de levantaros o tomando un café. Por la tarde, podéis dar un paseo juntos o dejar que los niños jueguen fuera mientras os sentáis y os ponéis al día.

Este tiempo de conexión no tiene por qué durar horas. Incluso quince o veinte minutos bastan para reforzar lo mucho que os importáis el uno al otro.

4- Comunicarse con amabilidad

La fijación de objetivos en pareja debe incluir la forma de comunicarse. Pero, ¿te has fijado alguna vez en cómo las parejas pueden hablarse con tanta crueldad y falta de amabilidad?

Se dicen cosas que jamás se les ocurriría decir a un conocido ocasional o incluso a alguien que no les cae bien.

Cuando nos sentimos heridos, enfadados o frustrados, es muy fácil atacar y decir cosas hirientes. A veces empleamos palabras y comportamientos pasivo-agresivos, utilizando indirectas sutiles, manipulación o evasivas para expresar cómo nos sentimos.

Este tipo de palabras y comportamientos, tanto manifiestos como encubiertos, hieren profundamente y, con el tiempo, se acumulan lo suficiente como para causar graves problemas en una relación. Se pierde la confianza, el respeto mutuo y, finalmente, el amor.

Proponte ser amable en todas tus comunicaciones. Ser amable no significa que tengáis que estar de acuerdo el uno con el otro, ni siquiera que os sintáis cariñosos en un momento difícil.

Significa que acordáis evitar atacaros, insultaros o heriros intencionadamente. Significa que hablas con franqueza, sin utilizar comportamientos pasivos o manipuladores.

Significa que te alejas o cuentas hasta diez cuando tienes ganas de arremeter, sabiendo que no quieres decir o hacer algo de lo que luego te arrepentirás.

Todos somos humanos y, por supuesto, habrá ocasiones en las que no alcances tu objetivo de amabilidad. Pero ponte como objetivo disculparte rápidamente, ofrecer perdón rápidamente y restablecer tu objetivo de amabilidad lo antes posible.

5- Abrazar la vulnerabilidad

Cada miembro de la pareja entra en una relación con cargas del pasado, inseguridades, sentimientos de vergüenza o culpa, y tenues esperanzas y sueños. Tenemos vulnerabilidades que queremos ocultar a los demás para que no piensen mal de nosotros.

A medida que crece la confianza y la intimidad, compartes con tu pareja algunas de tus vulnerabilidades y tu dolor interior.

Expones tu blando vientre con la esperanza de encontrar un lugar seguro donde puedas ser tú mismo por completo.

No hay nada más hiriente para el emparejamiento que el hecho de que se menosprecien tus vulnerabilidades, se haga caso omiso de ellas o, peor aún, se te echen en cara para hacerte sentir mal contigo mismo.

La capacidad de mostrarse vulnerable de forma segura con el otro puede reforzar el vínculo entre ambos y fomentar un amor y una intimidad más profundos de lo que creías posible.

Cuando tu pareja acepta tus vulnerabilidades y las trata con dignidad, puede curar heridas del pasado y hacerte sentir más seguro de ti mismo.

Proponeros ser completamente abiertos, vulnerables y reales el uno con el otro. Pero, lo que es más importante, márcate el objetivo de tratar siempre las vulnerabilidades de los demás con tierno cariño.

6- Planificar juntos la diversión

La vida ya es seria y estresante. Los días transcurren trabajando, cuidando de los niños, haciendo recados, afrontando problemas y preocupándose por problemas futuros.

Tu relación debe ser un lugar de paz y descanso de las tribulaciones de la vida cotidiana. De hecho, tu relación debe ser una válvula de escape para disfrutar de la vida al máximo.

Recuerda la primera vez que conociste a tu cónyuge o pareja y lo bien que lo pasasteis juntos.

En aquella primera etapa de vuestro amor, no teníais que esforzaros demasiado para divertiros. Todo era divertido y os encantaba encontrar cosas divertidas que hacer juntos.

A medida que vuestra cercanía ha madurado, puede que tengáis que esforzaros un poco más para crear momentos divertidos juntos, pero aún es posible.

Según varios estudios, el éxito de las relaciones de pareja depende de la comunicación, la resolución de conflictos y la satisfacción en la relación.

Proponeros dedicar tiempo a divertirse y jugar todas las semanas. Siéntate con tu cónyuge para hablar de lo que ambos considerais actividades divertidas. Estad abiertos a probar cosas nuevas que puedan diferir de vuestras ideas iniciales de diversión.

Permitiros hacer el tonto y volver a actuar como niños. Incluso los pequeños momentos espontáneos de diversión pueden mejorar vuestra relación y acercaros más.

7- Entiende los lenguajes amorosos

En su libro Los 5 lenguajes del amor: El secreto del amor que perdura, el autor Gary Chapman describe cinco formas en que las personas expresan y experimentan el amor. Entre ellas están:

  • para hacer regalos
  • tiempo de calidad
  • palabras de afirmación
  • acciones de servicio
  • contacto físico

Chapman afirma que cada uno de nosotros tiene un lenguaje del amor primario y secundario que se expresa en la forma en que mostramos amor a los demás.

Pero al mostrar nuestro propio lenguaje amoroso a nuestra pareja, estamos revelando nuestras necesidades más profundas dentro de la relación.

Por ejemplo, si eres especialmente cariñoso con tu pareja, eso demuestra que ansías recibir afecto físico de él o ella.

Cada uno de vosotros puede no tener el mismo lenguaje amoroso, y por eso es tan importante que ambos aprendáis y apoyéis el lenguaje amoroso del otro.

Puedes hacerlo observando cómo te demuestra amor tu pareja y analizando de qué se queja dentro de la relación.

Otra forma de conocer los lenguajes del amor es hacer un cuestionario y compartir los resultados.

Una vez que ambos conozcan el lenguaje del amor del otro, su objetivo es ofrecer a su pareja más de lo que necesita en la relación.

8- Mantener una vida sexual satisfactoria

Por muy estupenda que fuera vuestra vida sexual al principio de la relación, es inevitable que de vez en cuando se vuelva aburrida o incluso pesada.

Si llevas quince o veinte años casado, mantener esa chispa romántica puede suponer un verdadero esfuerzo y compromiso. Pero una vida sexual sana es vital para una relación saludable.

Las mujeres necesitan sentirse seguras y cómodas con su pareja para estar dispuestas a probar cosas nuevas y ser sexualmente aventureras.

Los hombres necesitan más estímulos visuales y variedad que las mujeres.

Para las mujeres, el sexo puede convertirse en un factor de estrés si lo ven como una tarea más que tienen que cumplir.

Los hombres ven el sexo como un alivio del estrés y necesitan esta conexión física para sentir cercanía.

La clave para salvar estas diferencias en las necesidades sexuales es la comunicación regular.

Hablar de vuestra vida sexual puede resultar incómodo al principio, pero comunicar tus necesidades y preocupaciones protegerá su relación de posibles problemas que puedan dañar aún más vuestra intimidad.

Proponeros hablar semanalmente de vuestra vida sexual. Sed sinceros el uno con el otro sobre lo que deseáis, lo que no funciona bien y lo que fantaseáis.

Trabaja para que tu relación se sienta segura, cómoda y conectada, e intenta negociar un compromiso en áreas de necesidades diferentes.

9- Apoyarse mutuamente en los objetivos

Por muy importante que sea crear una burbuja de pareja en tu relación, sois dos individuos que tenéis objetivos y sueños propios. Tener vuestras propias metas y sueños no socava vuestra conexión como pareja.

Al contrario, debería mejorar su relación, ya que cada miembro de la pareja tiene algo único e interesante que aportar a la relación.

Ambos deben sentir que la persona más importante de su vida -tu cónyuge o pareja- apoya y admira tus objetivos y quiere celebrar tus logros.

Proponeros hablar de vuestros objetivos y sueños individuales y de cómo podéis hacerlos realidad el uno con el otro.

Háceros preguntas como: «¿Qué puedo hacer para apoyar tus objetivos?».

10- Haced una revisión anual

Si tu y tu cónyuge os tomais el tiempo necesario para fijar objetivos de relación y trabajar para alcanzarlos, es importante medir el éxito de sus esfuerzos.

Al final del año, sentaros juntos a discutir cada uno de los objetivos que habéis definido para vuestra relación.

  • ¿Qué has hecho el año pasado para alcanzar esos objetivos?
  • ¿Qué éxito ha tenido?
  • ¿En qué tienes que seguir trabajando?

Aprovecha este momento para fijar nuevos objetivos para el próximo año que se basen en lo que habéis conseguido y en lo que habéis aprendido los unos de los otros durante el año anterior.



11- Anima tus citas nocturnas

Si no le gustó la palabra «mantener» en el objetivo nº 8, es hora de volver a ponerle picante al tiempo cara a cara. Y si no hay suficiente, ahora es el momento de convertirlo en una prioridad.

No se trata sólo de llevarse bien por los niños. Eso no bastará para mantener fuerte el vínculo matrimonial. Y, lo admitas o no, ambos seréis desgraciados si lo más cerca que estáis de la intimidad es daros un rápido beso de buenas noches en los labios.

Así pues, programa una cita nocturna con regularidad y no dejes que nada, salvo una emergencia real, se interponga en ese compromiso. Y si no estáis seguros de qué hacer para reconectar y allanar el camino hacia una mayor intimidad, no está de más que hagáis una lluvia de ideas juntos y lo hagáis divertido.

¿Qué puede hacer esta semana para recordarte a tí mismo y a tu cónyuge los momentos divertidos que vivisteis cuando empezasteis a salir? ¿Qué actividad para salir os acercará más de lo que habéis estado en mucho tiempo?

Puede que tu cónyuge aún no sepa qué le excita, pero probablemente tu no.

El mejor momento para compartir esa información sin que tu cónyuge se sienta presionado es durante estas citas privadas, ya sea charlando juntos en su dormitorio o tomando una copa en su restaurante favorito.

De hecho, cuanto más consigas que tu cónyuge se sienta especial y merecedor al menos de algunos problemas, más probabilidades habrá de que ambos hagais avances y empecéis a construir -o reconstruir- una conexión.

Y con eso en su lugar, si ambos estais abiertos a una mayor intimidad, no es difícil encender el fuego. Luego podéis trabajar para mantenerlo.

12- Crear un diario de pareja

Consigue un diario y escribe en él una carta a tu cónyuge, compartiendo tus pensamientos y preocupaciones y expresando tus esperanzas para vuestra relación.

  • Escriba sobre lo que te gusta de tu cónyuge y lo que te gustaría hacer como pareja.
  • Escribe sobre lo bien que lo habéis pasado y lo que esperas seguir disfrutando cuando envejezcáis juntos.
  • A continuación, deja que tu cónyuge lea tu entrada y escriba la suya.

Incluso podéis hacer juntos algunas pruebas sobre relaciones y compartir vuestras respuestas en vuestro diario.

Escribir un diario en pareja puede empezar como parte de la terapia de pareja y convertirse en una parte habitual de su terapia de pareja de bricolaje.

Llevar un diario juntos y convertirlo en un lugar seguro en el que sincerarse sobre lo que piensan y sienten puede acercarles más y permitirles ayudarse mutuamente a superar sus dificultades personales.

Hay datos científicos sólidos que respaldan los beneficios de llevar un diario para la salud mental de una persona, y cuando se trata de dos personas -especialmente dos que están comprometidas con el bienestar de la otra- los beneficios combinados sólo pueden ayudar a fortalecer su relación.

Objetivos de la relación a largo plazo

Tu matrimonio o relación de pareja seguirá creciendo y evolucionando con el tiempo, y quieres que su amor y su cercanía resistan el paso del tiempo.

Tú y tu pareja cambiaréis y tendréis necesidades diferentes con el paso de los años, y si tenéis objetivos de relación mutuos y reales, habréis creado un amortiguador contra los retos que suelen separar a las parejas.

Establecer objetivos de pareja anima a ambos a poner el listón alto en su relación, en lugar de permitir que su conexión se marchite y erosione.

Marcarse objetivos en la relación debería ser un empeño para toda la vida, que os acerque y fortalezca vuestro amor año tras año. Aquí tienes algunos objetivos a largo plazo para tu relación:

13- Planificar juntos el viaje

¿Había un lugar al que los dos queríais ir de luna de miel pero no os lo podíais permitir? ¿O hay algún otro paraíso más asequible que os llame la atención?

Planifícalo con tu cónyuge y dedicad tiempo a soñar juntos para asegurarse de que ambos lo pasarán en grande.

Parejas de todo el mundo pueden dar fe de los beneficios de viajar juntos. Y planear esos viajes juntos puede reforzar el vínculo y aumentar la intimidad.

Por muy cortas o largas que sean las vacaciones en pareja o el viaje anual, siempre es mejor que ambos participéis en la planificación de los detalles que más os afectarán a los dos:

  • Dónde irás y los sitios que quiere ver
  • Dónde os alojararéis
  • Cuánto debes presupuestar para el viaje
  • Duración del viaje
  • Si deseas o no viajar con otras personas

No des por sentado que sabes lo que quiere tu cónyuge, porque aunque lo supiera antes, lo que él o ella quiera para las próximas vacaciones podría cambiar.

14- Programar las fechas de planificación anual

La ciencia que hay detrás de planificar tus objetivos en pareja refuerza la idea que muchas parejas han descubierto por su cuenta: planificar juntos puede ser sexy.

Tampoco se trata sólo de planificar la jubilación. Podéis fijar juntos objetivos para…

  • La relación
  • Crianza / sus hijos
  • Vuestras carreras e intereses
  • La salud física y mental
  • Vuestro bienestar financiero

Puede que no parezca la forma más romántica de estar juntos. Pero si involucras activamente a tu pareja en la planificación de un futuro mejor juntos, puede resultar muy romántico.

Planificar juntos es una forma potente de fortalecer su vínculo de pareja. Así que anota una fecha en el calendario, asegúrate de que no haya interrupciones y dedica unas horas a tu revisión anual de la relación.

15- Programar reuniones semanales de salud matrimonial

El mejor consejo que te darán es que hables con frecuencia de la salud de vuestra conexión. Junto con la planificación, es útil programar «reuniones» para revisar tus progresos y hacer los ajustes necesarios en el plan.

También es una buena forma de ponerse al día sobre cómo os va y en qué podríais trabajar juntos como pareja.

Fija una «cita de planificación» semanal para revisar los progresos de la semana anterior, hacer una lista de tareas para la semana siguiente y discutir cualquier preocupación relacionada.

Si hay un tema espinoso que no deja de surgir -y uno de los dos tiende a hablar de él cinco o diez veces más que el otro-, prueba el Juego de la Verdad:

  • Haced por turnos una pregunta de profundo interés personal al otro.
  • Después de que la otra persona responda a tu pregunta, no respondas inmediatamente con tu punto de vista; deja que la otra persona haga su propia pregunta.
  • La siguiente pregunta no tiene por qué estar relacionada con la anterior.
  • Responde a la pregunta con la mayor sinceridad posible.
  • Repite, si hay tiempo para más.

Si sientes la necesidad de responder a una de las respuestas de tu cónyuge, pregúntale antes de lanzarte a ello. Dependiendo de la hora del día y del tipo de día que hayáis tenido, puede que él o ella no esté para una discusión prolongada, y mucho menos para una discusión.

Aunque en general ambos seáis capaces de ver las cosas desde otras perspectivas, a veces simplemente no tenéis energía. Respétalo y vive para hablar otro día.

16- Utiliza los desencadenantes para potenciar el romance

Puede ser una serie de sentencias si-entonces como las del ejemplo siguiente:

Si a mi mujer le cuesta encontrar ropa que la haga sentirse atractiva, entonces haré o diré algo para recordarle que, para mí, está guapísima se ponga lo que se ponga.

No se trata sólo de comunicarle tu interés por la intimidad, ya que, por lo que ella sabe, puede que la veas como tu única pareja sexual.

Deja que esos actos aleatorios sirvan para convencer a tu cónyuge de que ella (o él) sigue haciendo que tu estómago dé volteretas (o que tu corazón dé saltos mortales) y de que sigue siendo la única mujer en la tierra que puede hacerte eso.

Entonces, prueba uno de estos desencadenantes:

  • Si mi cónyuge suspira o hace algún otro ruido que signifique disgusto o decepción con su aspecto, entonces le diré algo como: «Esos pantalones te quedan fenomenal».
  • Si salimos a comer fuera y creo que mi cónyuge puede ponerse nervioso al pedir lo que realmente quiere, le digo algo así como: «Pidamos exactamente lo que queremos y saboreemos cada bocado. Nada de mirar la información nutricional. No tienes nada de qué preocuparte».
  • Si veo que las flores de nuestra casa se están muriendo, compro otro ramo cuando salgo y meto en él una nota de amor para él/ella.

17- Regala cosas divertidas

No tienen por qué ser caros, sobre todo si estáis ahorrando dinero juntos. Lo mejor es limitarse a regalos baratos, consumibles o no, sólo para recordar a tu cónyuge que sigues muy interesado en mantener vivo el romance.

He aquí algunas ideas:

  • Pide prestadas en la biblioteca películas que os interesen a los dos.
  • Pide prestados CD de música para bailar juntos.
  • Recoge un colorido ramo de flores o globos.
  • Si tu cónyuge tiene algún hobby o interés, escoge algo relacionado con ello.
  • Sorprende a tu cónyuge con una ración individual de un capricho que le guste.

Sobre todo si el lenguaje del amor de tu pareja es el de los regalos, es una forma potente de mantener vivo el romanticismo. Si mantienes lleno el depósito del amor, la intimidad es mucho más probable.

18- Realiza actos de reflexión con regularidad

Si el lenguaje del amor de tu cónyuge son los actos de servicio, los actos de consideración aleatorios o regulares reforzarán lo mucho que te importa.

Recuerda a tu cónyuge que le has prestado atención y que sigues estando motivado para ayudarle y estar a su lado.

Considera las siguientes posibilidades:

  • Cuando veas que un contenedor de basura está lleno, vacíalo y cambia el forro.
  • Si notas que tu cónyuge está ocupado con algo, ofrécete para hacer un recado, recoger a alguien, etc.
  • Si tu cónyuge te ha preparado la cena, ofrécete a limpiar o a ayudarle a limpiar.
  • Si tu cónyuge parece agotado, ofrécele un masaje, una taza de té, un baño caliente, etc.
  • Si tu cónyuge parece nervioso, pregúntale si hay algo que puedas hacer para mejorar el día.

El mero hecho de mostrar su disposición a ayudar puede ser muy útil para recordar a tu cónyuge que su felicidad y bienestar te importan.

19- Encontrar intereses comunes

Cada uno tiene sus propios intereses, pero tomar una clase juntos al menos una vez al año (si no con más frecuencia) es una forma estupenda de desarrollar un interés compartido y encontrar una nueva forma de divertirse juntos.

También podrías aprender algo que podría salvar una vida.

Echa un vistazo a las siguientes posibilidades:

  • Cocinar u hornear
  • Baile (salsa, vals, tango, etc.)
  • Aprender una lengua extranjera
  • Artes marciales o defensa personal
  • Aprender a tocar un instrumento musical
  • Cerámica
  • Reparación de automóviles
  • Primeros auxilios y RCP

Puedes asistir a una clase al año y luego programar oportunidades para practicar lo que has aprendido. O puedes tomar dos clases al año: una a finales de invierno o principios de primavera y otra a finales de verano o principios de otoño.

Asegúrate de consultarlo con tu cónyuge antes de pagar la clase para cerciorarte de que ambos estáis realmente interesados en asistir.

20- Haced un picnic mensual

Seguro que tienes tus sitios favoritos, o quizá puedas probar algo nuevo. Lo importante es pasar tiempo juntos, saboreando la comida y la compañía del otro.

Puedes hacer un picnic romántico en el jardín, en un parque, en la playa o en el suelo de tu habitación.

Si lo haces en casa y tienes hijos, asegúrate de que sepan que no deben interrumpirte a menos que alguien se esté muriendo o la casa esté ardiendo.

También puedes organizar un paseo en coche de caballos hasta el parque o hasta la playa o la orilla del lago donde haréis el picnic, ya sea en la arena o en una barca.

Haz lo que puedas para mezclarlo todo en cada cita. Si los dos estáis de acuerdo, podéis turnaros para planear el picnic mensual, y puede ser tan sencillo o elaborado como queráis.

21- Id al cine cada mes

Elige por turnos una película cada mes y salid juntos a verla. Después de la película, podéis ir a cenar o a tomar un postre (o ambas cosas) o volver a casa.

En realidad, no importa si la película en sí no ha ganado un Oscar. Lo que importa es lo bien que te lo pasas mientras estás allí y después.

También puede optar por un autocine, disfrutar de su propio picnic para llevar y trasladarse al asiento trasero si hay más acción en el coche que en la pantalla.

Si no puedes hacerlo todos los meses, intenta al menos hacer esto o algo parecido cada trimestre.

Simplemente pasad ese tiempo juntos, viendo algo que os recuerde lo que tenéis juntos y lo que queréis tener juntos durante todo el tiempo que podáis.

22- Esconder notas de amor el uno para el otro

Puedes escribirlas en hojas de papel (o cartulina) o en un diario de pareja en el que escribirás por turnos (véase más arriba).

Para mantenerlo visible, puedes colgar las notas de amor más recientes en un tablón de anuncios que ambos podáis ver todos los días.

Préndela suelta o métela en un sobre que tenga una foto del destinatario de la nota.

No te desanimes si no la abre enseguida. Si tu cónyuge sabe cómo funcionan las cartas, es cuestión de tiempo que lea tu última nota de amor.

No las utilice para desahogarte, sino para recordar a tu cónyuge algo que te gusta de él o ella, y quizá algo que te gustaría hacer juntos.

Que sean positivas, cariñosas y alentadoras. Que su propósito sea recordaros mutuamente lo que tenéis y celebrar los progresos que habéis hecho, juntos e individualmente.

23- Da a tu pareja un descanso de los niños

Podéis hacerlo mensual o trimestralmente, si los dos podéis permitíroslo. O uno de los dos puede aprovechar un momento en que el otro necesite claramente un descanso y ofrecerse a llevarse a los niños de vacaciones.

Por supuesto, si tu cónyuge responde: «No, no me dejes», es posible que tenga que revisar tu plan y buscar una niñera mientras organizas una intervención de cariño mutuo muy necesaria.

Si queremos asegurarnos de que hacemos algo de lo que depende nuestra felicidad y la de los que nos rodean, no tratamos de meterlo a la fuerza, sino que le dedicamos tiempo. Y lo planificamos.

Si otras cosas se interponen, hacemos lo necesario para restablecer el orden y traer la paz a la tierra (es decir, el frente interno). Así pues, saca a los niños y deja tiempo a tu cónyuge para relajarse, o deja que los niños se relajen mientras tu y tu cónyuge os atendéis mutuamente.

Haz lo que sea necesario y antepón tu relación a lo que otras personas, aparte de tu cónyuge, quieren de ti. Ambos os alegrareis de haberlo hecho.

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