La mayoría de las relaciones amorosas comienzan, se desarrollan e incluso finalizan sin que seamos plenamente conscientes de lo que ocurre. Sobre todo al principio.
Por eso es tan valioso comprender las etapas de una relación romántica y cómo afectan a tu conexión como pareja.
Conocemos a alguien, sentimos una atracción inicial y, si todo se alinea como debería, nos vemos arrastrados por un torrente de emociones impulsadas químicamente.
Como probablemente hayas experimentado, estos intensos sentimientos de enamoramiento y amor inicial se desvanecen con el tiempo y se transforman en otra cosa.
A veces, ese algo más es una conexión más profunda, satisfactoria y emocionalmente íntima.
Otras veces, no tanto.
¿Cuáles son las etapas de una relación?
Comprender las fases de la relación que experimentais tu y tu pareja puede ayudarte a atravesarlas con atención plena y conciencia de tí mismo.
Puedes pensar en las etapas de una relación por meses. Tendemos a evaluar una nueva relación sentimental en función de cómo avanzan las cosas mes a mes.
Por ejemplo, estas son algunas de las primeras etapas de las citas:
- El mes 1 se caracteriza por la química y la atracción, ya que os estáis conociendo y experimentando el enamoramiento.
- Mes 2 el enamoramiento se hace más intenso y empieza a transformarse en una conexión real entre vosotros.
- Mes 3 la fase de luna de miel con toda su intensidad comienza a asentarse, y os convertís en una pareja exclusiva.
Pero no todas las trayectorias de las relaciones siguen un calendario mensual predecible. Depende mucho del tiempo que paseis juntos, así como de la personalidad y las necesidades emocionales de cada uno.
Uno de los mejores modelos de fases de relación es el de Mark Knapp, profesor emérito de la Universidad de Texas en Austin.
Es conocido por sus investigaciones y escritos sobre la comunicación no verbal y la comunicación en el desarrollo de las relaciones.
Desarrolló un modelo de mejora relacional que encauza el desarrollo interpersonal entre dos personas.
Su modelo nos muestra cómo crecen y se desarrollan las relaciones e incluso cómo se deterioran y acaban por terminar. Es posible que hayas leído sobre las 5 etapas de una relación, y hay 5 etapas de amor que las parejas experimentan.
Pero el Dr. Knapp sugiere que hay 10 etapas si se incluye lo que ocurre cuando las relaciones empiezan a desmoronarse. Repasémoslas.
Las 5 primeras etapas de una relación (Juntos)
1. La etapa de iniciación
Las etapas de una nueva relación comienzan cuando se conoce a alguien por primera vez. Esta etapa de iniciación gira en torno a las impresiones y la apariencia.
A ti te atrae el aspecto, la forma de vestir y de presentarse de esa persona, y ella te está juzgando y evaluando con esos mismos criterios.

Ambos prestáis atención a las señales sutiles y no tan sutiles que enviáis sobre vosotros mismos y vuestra atracción mutua.
Aunque estas primeras impresiones pueden ser exactas o no, influyen en si los dos quieren o no pasar a la siguiente fase.
Si te encuentras en la fase de iniciación . . .
En las primeras etapas de una relación, cómo actuar puede resultar confuso. Por mucho que quieras dar lo mejor de ti mismo, intenta ser tú mismo. Quieres que alguien se sienta atraído por tu autenticidad y tu verdadera personalidad.
Aunque te sientas físicamente atraído por esta nueva persona, presta atención a su lenguaje corporal, sus habilidades sociales y cualquier cualidad que sepas que deseas en una pareja.
Es fácil pasar por alto las banderas rojas cuando sientes una fuerte atracción por alguien.
2. Etapa de experimentación
En esta etapa de luna de miel de la relación, ambos empiezan a indagar un poco más para ver qué intereses y valores comunes podeis tener.
Aprendes más sobre la persona que se esconde tras ese rostro atractivo y si es o no el tipo de persona que quieres en tu vida.
Puede ser un momento muy divertido y emocionante, en el que descubres más cosas sobre el otro y cómo os relacionáis. O puede ser decepcionante cuando te das cuenta de que esa persona no es la adecuada o no es lo que pensabas que podría ser.
Si te encuentras en la fase de experimentación . . .
En la fase de conversación de una relación, es importante hacer preguntas importantes, sin asustar a esta nueva persona.
Querrás hacerte una idea de sus valores en relación con lo que es importante para ti, así como conocer las áreas de compatibilidad y los puntos en común en vuestra visión del mundo.
No querrás hacer preguntas que desanimen, como: «¿Ves hijos en tu futuro?» o «¿Cuánto dinero ganas?».
Pero pregúntale por sus objetivos, su familia, sus amigos y cómo pasa el tiempo libre. Con estas preguntas puedes aprender mucho sobre alguien.

3. Etapa de intensificación o de felicidad
Ahora la relación se vuelve más seria e intensa. Habéis encontrado suficiente en común como para empezar a compartir información más privada e íntima.
Ambos estáis comprobando si compartís sentimientos más profundos y buscáis señales de que esa persona quiere seguir adelante.
Es el momento de expresar los sentimientos de afecto, empezar a pasar más tiempo juntos y hacerse regalos.
Es una de las etapas más importantes y emocionantes de las relaciones románticas.
Si estás en la fase de intensificación. . .
Es fácil dejarse llevar por la emoción de esta nueva conexión. Pero es un momento importante para asegurarse de que ambos estais de acuerdo antes de intimar o involucrarse más.
A veces uno de los miembros de la pareja está más preparado para avanzar en la cercanía y el compromiso antes que el otro, lo que puede hacer que la relación termine antes de tiempo o se desequilibre.
En la medida de lo posible, intenta mantener el ritmo y usar tu buen juicio aunque estés completamente encaprichado.
4. Etapa de integración
Ahora la relación está en pleno florecimiento y sois una pareja. Cada vez pasáis más tiempo juntos y empezáis a integrar aspectos de vuestra vida.
Os hacéis sexualmente íntimos y estáis más dispuestos a ser vulnerables y abiertos sobre diversos aspectos de vuestra vida. Este es el momento en que estáis verdaderamente enamorados y os sentís libres para expresarlo el uno al otro.
Si te encuentras en la fase de integración . . .
Disfrútalo! En este punto de la relación, ambos os sentís seguros y felices, y sois capaces de compartir más y más de vuestra vida con esta persona.
A medida que os involucreis más en la vida del otro, es posible que empieceis a ver áreas de posible desacuerdo o discordia.
Utiliza la poderosa conexión y el amor que tenéis en estos primeros días para abordar cualquier posible problema antes de que socave vuestra cercanía.
5. Etapa de unión
Ahora los dos estáis plenamente integrados y desarrolláis un compromiso más formalizado mediante el matrimonio o la convivencia.
Vuestros amigos y familiares os ven como una pareja comprometida. Puede que pongais en común los recursos económicos, tomeis decisiones conjuntas como pareja (en vez de como individuos) y empeceis a tener hijos.
Si estás en la fase de unión . . .
Enhorabuena por alcanzar esta importante etapa de tu vida.
Plantearse un compromiso a largo plazo con otra persona es un gran paso, y significa que ambos habéis sorteado pequeños y grandes obstáculos en el desarrollo de vuestra relación hasta llegar a este punto.

Tener una relación romántica íntima, afectuosa y unida no sólo es muy satisfactorio, sino que además contribuye a la salud y la longevidad.
Ahora tu misión es mantener su estrecha relación y protegerla de los inevitables retos a los que se enfrentan las parejas en su vida en común.
Asegúrate de que los dos os comprometéis a dar prioridad a vuestra relación y de que tenéis un plan para cuidarla y gestionar los conflictos de forma saludable.
Las 5 siguientes etapas de una relación (Desintegración)
6. Etapa diferenciadora
A medida que pasa el tiempo y los años, puede que os encontréis en etapas de relaciones duraderas que no sean tan positivas.
Es posible que ambos os veanamás como individuos que como pareja. Esta dinámica conduce al estancamiento de las relaciones.
Este estancamiento se produce cuando las exigencias y presiones de la vida tiran de ti en distintas direcciones y te crean estrés y resentimiento.
La burbuja del romance y el enamoramiento ha estallado o ya no es impenetrable, y los conflictos se hacen más habituales.
Si te encuentras en la fase de diferenciación . . .
Es muy difícil escapar de esta etapa, sobre todo si se trata de una pareja ocupada con hijos y exigencias profesionales.
Las diferentes necesidades y presiones les obligan a descargar sus tensiones unos contra otros y a proteger su territorio.
Es imprescindible para la salud de tu relación que tomes medidas para sanar las desavenencias y abordar los desencadenantes del conflicto.
Este es un buen momento para encontrar un consejero licenciado en relaciones para ayudarle a volver a la pista y salvar su relación.
7. Etapa de circunscripción
En esta fase, empiezas a distanciarte aún más. Te pones límites protectores y la comunicación se vuelve cada vez menos íntima.
Puede que cada uno tenga su propia vida, amigos y actividades distintos, y espacios separados en su casa.
Las discusiones os distancian aún más, y puede que evitéis discutir porque son muy dolorosas, aunque el problema o la cuestión siga existiendo entre vosotros.
Si te encuentras en la fase de circunscripción . . .
Este es un momento muy doloroso y solitario en una relación. La pareja se ha distanciado tanto que han perdido la conexión íntima original y el respeto mutuo.
Si quieres salvar tu relación, es esencial que trabajes junto a un consejero para sanar el daño y definir una nueva forma de relacionarte y reconectar.
Ambos tendréis que dejar atrás las actitudes defensivas, las culpas y los resentimientos para construir una conexión más fuerte. Si uno de los dos no está dispuesto, no hay muchas esperanzas de salvar la relación.
8. Etapa de estancamiento
Cuando tu relación se ha estancado, has llegado al punto en que la separación es prácticamente total.
Sin embargo, la relación persiste por razones de conveniencia o necesidad. Puede que te sientas apático y desvinculado, pero en este momento no ves una razón de peso para poner fin a la relación.
En esta fase, las parejas pueden seguir juntas porque tienen hijos, aunque su relación se haya hundido. Si la tensión y el conflicto continúan, es difícil discernir si la separación es lo mejor o lo peor para los hijos.
Si te encuentras en la fase de estancamiento . . .
Es hora de que busques ayuda psicológica. Necesitas ayuda para atravesar este momento tan doloroso y decidir el mejor curso de acción.
Puede que tengas que resolver problemas económicos, además de afrontar el dolor emocional que supone poner fin a este vínculo.
Aunque la relación haya tocado fondo, los dos seguís entrelazados de muchas maneras.
9. Etapa de huida
Tanto si vivís bajo el mismo techo como si uno de los dos se ha mudado, ahora estáis realmente separados.
Pasáis poco o ningún tiempo juntos, y cuando estáis juntos, hay poco contacto visual o comunicación real.
Estás dando los primeros pasos hacia un final permanente de la relación.
Si te encuentras en la fase de huida . . .
La relación ha terminado en todos los sentidos, excepto en el más formal. En este punto, la evitación es un mecanismo de afrontamiento necesario y facilita el fin del vínculo que os unía. Es posible que te encuentres confuso y en conflicto, y que intentes volver a conectar para evitar el dolor de la separación.
De nuevo, contar con el apoyo de un consejero, así como con un sistema de apoyo de familiares y amigos, puede ayudarte a tener claridad y fortaleza durante este tiempo.
10. Etapa de finalización
La relación termina definitivamente por divorcio o porque las dos personas se van a vivir a casas separadas.
Puede ser un momento difícil si hay conflictos sobre el dinero, los hijos y la vivienda. Para algunas parejas, es un momento de alivio y de pensar en un nuevo futuro.
Si te encuentras en la fase de finalización . . .
Es probable que necesites la ayuda de un abogado y/o mediador para tratar los aspectos prácticos de la división de bienes y la coparentalidad de sus hijos.
Si tiene hijos, tendrá varios años para tomar decisiones sobre la crianza, la manutención y la custodia.
La formalización de estas decisiones a través del sistema judicial te ayudará a afrontar posibles conflictos y más dolor. Es importante que des prioridad a la salud y el bienestar de tus hijos y que reduzcas al mínimo su exposición a la negatividad y al conflicto entre tu y tu ex pareja.
Puede que en este momento empieces a pensar en una nueva relación. O puede que aún sientas demasiado dolor y confusión como para plantearte iniciar una nueva relación.
Ambos sentimientos son normales. Aprovecha este momento para examinar lo que aprendiste en tu relación anterior y cómo puedes aplicar esas lecciones a medida que avanzas en tu vida.
Consejos para mantener la cercanía a lo largo del tiempo
Mantener la cercanía en una relación es crucial para su longevidad. Al fin y al cabo, el amor es un verbo, y hace falta esfuerzo para alimentar y hacer crecer una conexión sana y vibrante. Aquí tienes algunos consejos para mantener ese estrecho vínculo en tu relación:
- Comunicarse eficazmente: Esto implica escuchar activamente a tu pareja y expresar tus pensamientos y sentimientos de forma clara y respetuosa, a la vez que estás abierto a recibir opiniones. También es importante comunicarse con regularidad, no sólo cuando surgen problemas. Los chequeos regulares y las conversaciones sobre vuestras esperanzas, miedos y objetivos también ayudan mucho.
- Prioriza el tiempo de calidad: La vida es ajetreada, pero es importante dar prioridad al tiempo de calidad con tu pareja. Reserva tiempo para hacer cosas que os gusten a los dos, ya sea ver una película o dar un paseo.
- Demuestra afecto: No subestimes nunca el poder del contacto físico. Tomaos de la mano, acurrúcaos o dale un beso a tu pareja. Estos pequeños gestos pueden ayudar a mantener la intimidad.
- Mantén viva la chispa: Es fácil acomodarse en una relación duradera, así que es esencial mantener vivo el romanticismo. Planea citas nocturnas, sorprende al otro con pequeños gestos y dedica tiempo a la intimidad física.
- Expresa tu aprecio: Asegúrate de que tu pareja sabe que la aprecias y que aprecias lo que hace por ti. Dale las gracias, halágale y reconoce sus esfuerzos.
¿En qué fase de las relaciones te encuentras?
Sabiendo que conoces las distintas etapas de una relación, puedes comprender mejor en qué punto os encontráis tú y tu pareja.
Es de esperar que te encuentres en las cinco primeras etapas del amor y que la conexión con tu pareja sea sólida. En estas etapas iniciales, es importante:
- Tómate tu tiempo y dale tiempo a la relación para que crezca.
- Sé tú mismo en lugar de intentar impresionar.
- Aprende todo lo que puedas sobre el otro antes de intimar.
- Presta atención a cualquier señal de alarma que pueda sabotear tu conexión.
Si te encuentras en una de las fases de desmoronamiento:
- Actuar cuanto antes para reparar cualquier desavenencia entre vosotros.
- Reconectar a través de citas, diversión e intimidad.
- Busca ayuda profesional con un consejero tan pronto como percibas un problema.
Comprender estas etapas de la relación te permitirá tomar medidas para proteger, reparar o, si es necesario, separarse de la relación actual.
Piensa en tu situación actual con tu pareja o pareja sentimental y utiliza esta información para reflexionar sobre los próximos pasos.





