21 ejemplos de límites sanos en las relaciones de pareja

Independientemente de la naturaleza de tu relación, establecer límites es un componente fundamental para mantener una conexión sana con tu pareja.

La búsqueda de una estrecha relación de pareja no debería entrar en conflicto con tus necesidades.

Llegar a ser uno como pareja significa conocerse a sí mismo de forma holística, comprender sus necesidades personales y emocionales y ser capaz de comunicárselas a su pareja de forma eficaz.

No siempre es fácil entender cuáles son tus límites y cómo comunicarlos.

Hemos creado una lista de límites en las relaciones para ayudarte en tu camino hacia una convivencia amorosa y sanadora.

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¿Qué son los límites sanos en las relaciones?

La salud de su comunicación define las relaciones sanas.

Comprender los límites de tu pareja transformará tu capacidad de comunicación y te ayudará a cortar de raíz los problemas antes de que te desborden.

Los límites saludables son un reflejo de los principios, normas y directrices que te has marcado. La ruptura de esos límites se produce cuando tu pareja no respeta, ignora o no es consciente de esos principios o necesidades personales.

La falta de límites puede conducir a menudo a la manipulación emocional por parte de tu pareja, tanto si es intencionada como si no.

Puede que te cueste decir que no cuando alguien te pide un favor o que no te gusten las muestras de afecto en público.

Si es así, debes hablar claro y comunicar esas necesidades a tu pareja.

Aprende a reconocer las señales de que alguien ha traspasado tus límites.

Por ejemplo, sentimientos de ira, resentimiento o culpabilidad.

La conversación que tengas con tu pareja puede ser dura al principio, pero puede ser la clave para una relación feliz.

21 ejemplos de cómo establecer límites sanos en las relaciones

Hay muchos tipos de límites en las relaciones, así como límites en un matrimonio, que pueden establecer una mejor comunicación e intimidad.

Algunas conversaciones pueden ser más fáciles que otras, pero es mejor que se produzcan con preparación y no durante los momentos tensos posteriores a una discusión.

También puede ser útil recurrir a un terapeuta personal o de pareja para discernir dónde lo necesitas más.

Ejemplos de límites emocionales a establecer

1. Decir que no

Puede que te resulte más fácil sacrificar tus propias necesidades por las de tu pareja por miedo a disgustarla.

Sin embargo, si te piden algo que va en contra de tus principios, no respeta tu tiempo o te obliga a sacrificar algo importante, no pasa nada por decir que no. No tiene por qué ser duro, pero aprende a decirlo con asertividad.

2. Negarse a asumir la culpa

A veces, tu pareja puede culparte por sentirse herido o culpable. Este comportamiento no significa que su enfado sea culpa tuya. No dejes que eludan su responsabilidad manipulando tus emociones.

Reconoce su dolor, hazles saber que estás ahí para ellos, pero afirma que no aceptarás la responsabilidad de sus acciones.

3. Esperar respeto

Te mereces una comunicación amable y cariñosa. Si crees que tu pareja está hablando desde un enfado injustificado o con un tono irrespetuoso, estás en tu derecho de retirarte del escenario.

Hazle saber que, si quiere mantener una conversación, debe partir de un lugar de respeto.

4. Dictar tus propios sentimientos

Cuando se forma parte de una pareja, las opiniones y las emociones pueden resultar confusas. Aprende a descifrar tus sentimientos de los de tu pareja y su percepción de tus sentimientos. Si hablan por ti, corrígeles y pídeles amablemente que no dicten tus emociones por ti.

5. Encontrar tu identidad fuera de la relación

La codependencia puede llevar a una fusión de identidades. El «yo» se convierte en «nosotros», y el «tú» se pierde en la mezcla. Recuerda que no eres sólo la mitad de un todo, sino tu propia persona con pasiones, intereses y una inteligencia vibrante. Está bien tener un sentido del yo separado de tu pareja.

6. Aceptar ayuda

Algunas personas son más independientes y les cuesta depender de su pareja en los momentos difíciles. Si necesitas ayuda, puede ser bueno establecer cuáles son tus límites y para qué quieres ayuda y para qué no.

Puede que pidas ayuda con las finanzas, pero que necesites espacio para tratar asuntos familiares. Este equilibrio puede ser un tango delicado, pero la comunicación abierta conduce a un ritmo más suave.

7. Pedir espacio

A veces necesitamos estar solos en medio de la agitación emocional. En una relación, puede parecer que nunca lo estás. Pedir espacio puede parecerle a tu pareja que le estás apartando, aunque no sea ésa tu intención.

El tiempo a solas es perfectamente saludable y clave para mantener tu propia identidad y resolver tus problemas. Si no tienes claro que necesitas espacio, tu pareja puede sentirse desatendida o que la estás evitando. Establecer por adelantado que te gusta pasar tiempo a solas te ayudará más adelante.

8. Comunicar el malestar

Tanto si tu pareja cuenta un chiste hiriente como si cruza una línea física, aprender a expresar claramente tu malestar te ayudará a establecer tus límites. Hazle saber lo que no vas a tolerar y planifica cómo actuar si cruza ese límite.

Frases como «Por favor, no hagas eso, me incomoda» o «No me gusta cuando ( ej: usas esa palabra, me tocas ahí, usas ese tono)» son claras y concisas.

9. Compartir mutuamente

Está bien tomarse las cosas con calma al principio de una relación. No te sientas presionado a compartirlo todo por adelantado ni creas que tienes que hacerlo tú primero para que tu pareja se abra. La vulnerabilidad debe ser mutua, con ambos miembros de la pareja comprobando y creando un espacio seguro para compartir.

10. Defiéndete

En una discusión, es posible que tú o tu pareja digáis cosas feas o mezquinas de las que os arrepentís. Establece que no aceptarás que te hable de esa manera. Tienes un valor intrínseco y mereces que te hablen con amabilidad. Haz saber que necesitas una disculpa y que necesitas que tu pareja reconozca el daño que han causado sus palabras.

11. Elegir ser vulnerable

La vulnerabilidad no debe exigirse. Por supuesto, es un componente importante de una relación sana, pero nunca debes sentirte presionado a abrirte sobre un tema difícil en ninguna etapa de tu relación.

Comparte tus sentimientos y experiencias a tu manera. Debes sentirte seguro para comunicar que puedes necesitar tiempo para hablar de temas o recuerdos concretos.



Ejemplos de límites personales

12. Tu derecho a la intimidad

Existen diferentes niveles de privacidad. Puedes compartir el ordenador de casa, pero reservarte la contraseña de tu correo electrónico. Esta elección es razonable. Tus pertenencias, pensamientos, textos, entradas de diario e incluso temas tan importantes como relaciones pasadas o traumas son tuyos para compartirlos o no a tu discreción. La violación de esos límites no es aceptable.

13. La posibilidad de cambiar de opinión

Tus decisiones son tuyas, al igual que la opción de tomar una nueva. Si cambias de opinión, tu pareja no debe hacerte sentir culpable por ello. Explique claramente sus motivos o simplemente diga que ha decidido cambiar de opinión. Por supuesto, ser abierto es importante, pero debe ocurrir en tus términos.

14. Derecho al tiempo libre

Tú decides dónde y con quién pasas tu tiempo, solo o separado. Quizá no te guste ir al fútbol los lunes por la noche. Establece que los lunes por la noche son tu momento a solas o tu noche semanal de vino con tus amigos. Tal vez necesites estar sola unos días después de una gran pelea; estás en tu derecho de pedirlo.

15. La necesidad de manejar la energía negativa

Un límite personal también puede ser el que usted establece para su propio comportamiento. Es importante controlar la ira y el resentimiento malsanos para no llevar energía negativa a un espacio compartido.

Si no puedes desahogarte por ti mismo, pide ayuda. Comparte tus emociones negativas y aligera esos sentimientos tóxicos siendo sincero sobre tu estado de ánimo.

16. La libertad de expresar los límites sexuales

El comienzo de la intimidad física con una nueva pareja es un momento emocionante, pero navegar por los límites personales en el sexo puede resultar incómodo o incluso asustar. Comunicar abiertamente tus necesidades o incomodidades es esencial, aunque encontrar las palabras puede resultar complicado.

Recuerda que cada paso que des requiere el consentimiento entusiasta de tu pareja, y nunca debes sentirte presionado a nada. Hablen con regularidad. Compartan fantasías y hablen de límites. La honestidad y la vulnerabilidad son poderosas.

17. La libertad de expresar los límites espirituales

Tus creencias son tuyas, independientemente de lo que tengas o no en común con tu pareja en términos de espiritualidad o religión. Tú y tu pareja debéis respetar las creencias del otro, fomentar y animar el crecimiento espiritual del otro y estar abiertos a aprender sobre la cultura o la fe del otro.

18. El derecho a permanecer fiel a tus principios

Establece un límite contigo mismo para que tus principios se mantengan independientemente de con quién salgas. Por supuesto, puedes cambiar de opinión a medida que las conversaciones con tu pareja abran nuevas puertas a nuevas ideas. Pero no debes sentirte presionado a adoptar sus posturas por miedo a disgustarle.

19. La capacidad de comunicar las necesidades físicas

Aprende a comunicar lo que tu cuerpo necesita. ¿Eres vegetariano y no quieres carne en casa? ¿Eres madrugador y necesitas estar en la cama antes de las 10 de la noche? Entonces asegúrese de que su pareja respeta sus necesidades físicas no haciendo ruidos fuertes ni viendo la tele hasta tarde.

Por otro lado, conozca los límites de su pareja. Si prefiere acostarse más tarde, llega a un acuerdo en lugar de presionarle para que se vaya a dormir antes de que su reloj biológico se lo permita.

20. Tu derecho a tus posesiones materiales

Decidir qué compartir y qué conservar nunca es tarea fácil. Algunas parejas abren cuentas bancarias conjuntas, mientras que otras renuncian a ello en aras de la independencia económica. Los límites materiales y financieros son habituales en todas las relaciones.

21. Tu capacidad para gestionar tu propio tiempo

Otro límite que debes marcarte en tu relación es aprender a gestionar tu tiempo sin faltarle el respeto a tu pareja.

Cuando estás soltero, puedes aplazar el lavado de los platos todo el tiempo que quieras. Sin embargo, en una relación, tu tiempo no es sólo tuyo. Si acordáis quedar a las 8 de la tarde, es esencial que cumplas tu palabra.

Eso significa aprender a gestionar tu tiempo con respeto, incluso cuando estás solo.

¿Cómo vas a establecer los límites en tu relación?

Puede que te asuste ser vulnerable y admitir lo que necesitas de tu pareja, pero tú te conoces y sabes lo que necesitas mejor que nadie.

Una pareja cariñosa, la pareja que te mereces, respetará y valorará los límites que hayas establecido.

Al final, os encontraréis más unidos que nunca. Mostrar a su ser querido que está dispuesto a poner límites le ayudará a compartir sus límites con usted. Puede llevar tiempo y mucho trabajo, pero las mejores cosas siempre se consiguen.

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