Mi marido me grita: He aquí por qué y 15 medidas que puede tomar para detenerlo

¿Te grita tu marido? ¿Te sientes como si estuvieras caminando sobre cáscaras de huevo a su alrededor, sin saber nunca cuándo va a arremeter?

Por desgracia, no es el único. «Mi marido me grita» es, por desgracia, una frase bastante habitual.

Muchas mujeres se encuentran en relaciones con hombres que recurren a los gritos como forma de expresarse. Crea un ambiente de miedo, ansiedad e inseguridad para ti y para tus hijos, si los tienes.

Por eso es esencial que entiendas por qué te grita tu marido y qué puedes hacer para evitarlo.

Exploremos por qué los hombres gritan a sus esposas y demos 15 pasos prácticos que puede seguir para poner fin a los gritos y crear una vida hogareña más pacífica.

mi marido me grita

¿Por qué mi marido me grita?

Entender por qué tu marido te grita puede ayudarte a saber cómo afrontarlo.

Este conocimiento también puede ayudarte a evitar cargar con la culpa de algo que no es culpa tuya.

Hay varias razones posibles por las que tu marido puede gritarte. Éstas son algunas de las más comunes:

  • Se siente frustrado: A menudo, cuando los hombres se sienten incapaces de solucionar un problema, arremeten con frustración. Esto se debe a que ven los gritos como una forma de liberar esa frustración y eliminar la sensación de impotencia.
  • Está sometido a mucho estrés: Si tu marido tiene mucho estrés en el trabajo o en otros aspectos de su vida, puede desquitarse contigo. Gritar puede ser su forma de aliviar ese estrés y de volver a sentir que tiene el control.
  • Se crió en un hogar donde gritar era la norma: Si tu marido creció en un hogar donde gritar y vociferar era habitual, puede que lo vea como una forma normal de comunicarse. Esto no excusa su comportamiento, pero puede ayudarte a entender de dónde viene.
  • Tiene mal genio: Algunos hombres simplemente tienen menos carácter que otros. Puede deberse a la genética o a otros factores, como la ansiedad o el estrés. Si tu marido tiene mal genio, es esencial que encuentres formas de ayudarle a controlarlo para que no acabe gritando.
  • Está acostumbrado a mandar: Si tu marido está acostumbrado a estar en una posición de autoridad, puede que le cueste enfrentarse a situaciones en las que siente que no tiene el control. Gritarte es una forma de reafirmar su dominio.
  • No sabe comunicarse eficazmente: Muchos hombres tienen problemas para comunicar de forma constructiva sus necesidades y sentimientos. Por eso, pueden recurrir a los gritos para transmitir su opinión, aunque a menudo esto provoque más conflictos.

Por supuesto, hay muchas otras posibles razones por las que su marido podría estar gritándole.

Por lo tanto, es esencial intentar averiguar cuál es la causa subyacente para poder abordarla con eficacia.

Cuando mi marido me grita, ¿es maltrato emocional?

La respuesta depende de la frecuencia con la que te grite tu marido y del contexto en el que lo haga.

Si su marido le grita con frecuencia de forma que la hace sentir asustada o amenazada, entonces podría considerarse maltrato emocional.

mujer de espaldas a hombre sentado en el sofa mi marido me grita

El maltrato emocional es cualquier comportamiento que busque controlar, intimidar o manipular a otra persona a través del miedo.

A continuación se enumeran las señales de que los gritos están cruzando la línea hacia el abuso emocional:

  • Es constante: Si tu marido te grita constantemente aunque no hayas hecho nada malo, es señal de que intenta controlarte e intimidarte.
  • Te menosprecia: Si habitualmente te menosprecia o te insulta cuando grita, puede que esté intentando derribarte. Este comportamiento hace que te sientas mal contigo misma. Se trata sin duda de maltrato verbal, que es una forma de maltrato emocional.
  • Le tiene miedo: ¿Los gritos de tu marido te hacen sentir miedo o temor de él? ¿Sigue gritando incluso después de que le hayas pedido que pare? Si es así, es señal de que utiliza sus gritos para controlarte y manipularte por miedo.
  • Está afectando a tu salud mental: Si empiezas a sentirte ansiosa o deprimida por los gritos de tu marido, es señal de que el maltrato emocional está haciendo mella en tu salud mental.
  • Está afectando a otras áreas de tu vida: ¿Has notado que has cambiado tu comportamiento porque te preocupa cómo reaccionará tu marido si no haces lo que él quiere? Por ejemplo, ¿tiene miedo de estar cerca de él en público porque podría empezar a gritarle? ¿Te saltas eventos sociales porque no quieres lidiar con su comportamiento? Si es así, entonces sus gritos están empezando a controlar otras áreas de su vida, y eso no es sano.

¿Los gritos pueden ser saludables para la pareja?

A veces, los gritos pueden ser una forma sana de liberar la frustración y la ira.

He aquí cinco maneras de que los gritos no sean un signo de maltrato emocional:

  • Rara vez grita: Si tu marido sólo te grita de vez en cuando y no es algo habitual, no se trata de maltrato emocional. Puede que esté pasando por un mal momento o que tenga mal genio, pero mientras no sea un problema constante, no es maltrato.
  • Nunca va dirigido a ti: Si tu marido sólo grita cuando está enfadado por otra cosa y nunca le grita específicamente a ti. Por ejemplo, puede gritarle al televisor cuando su equipo favorito está perdiendo, pero nunca descarga su ira contra ti.
  • Ambos estáis de acuerdo con los gritos: Si habeis hablado sobre los gritos y ambos están de acuerdo, entonces no entran en la categoría de maltrato. Por ejemplo, algunas parejas se sienten cómodas gritándose cuando discuten, siempre que después hagan las paces.
  • Nunca es amenazador: Puede enfadarse e incluso levantar la voz, pero sigue recordándote que te quiere y que nunca haría nada para herirte.
  • Nunca ha intentado controlarte: Si tu marido nunca ha intentado controlar tu comportamiento con sus gritos, no se considera maltrato. Por ejemplo, puede gritarte cuando discutís por algo, pero no intenta impedir que salgas con tus amigos.

Mi marido me grita: 15 acciones y respuestas que puedes ofrecerle

Si le preocupa que los gritos de su marido estén afectando a su relación o a su salud mental, los siguientes pasos pueden ayudarle a abordar el problema.

1. Habla con tu marido sobre sus gritos

Aunque sea un tema delicado, es esencial que hables con tu marido sobre sus gritos. Puedes empezar la conversación expresándole tu preocupación y diciéndole cómo te hacen sentir sus enfados.

Puedes decir: «He notado que últimamente gritas más y me preocupa. Me da miedo cuando gritas y no me gusta. ¿Podemos hablar de por qué gritas y ver si podemos hacer algo para evitarlo?».

pareja sentada en el sofa el hombre esta enfadado mi marido me grita

Si se muestra receptivo a la conversación, podéis elaborar juntos un plan para cambiar este comportamiento. Pero si no le interesa hablar de ello o se pone a la defensiva, puede ser señal de que no está preparado para cambiar.

2. Intenta comprender por qué grita

Si no le gusta gritar o expresar sus sentimientos de forma agresiva, intenta comprender el problema subyacente que le hace gritar.

  • ¿Está pasando por un mal momento en el trabajo?
  • ¿Está lidiando con tensiones personales, como problemas económicos?
  • ¿Sucedió algo en su pasado que le hace actuar así?

Si puedes identificar la causa de sus gritos, puede que sea más fácil encontrar una solución. Por ejemplo, si está muy estresado en el trabajo, puedes ayudarle a gestionar su carga de trabajo o a encontrar formas de reducir su estrés.

3. Intenta no reaccionar

Puede ser difícil no reaccionar cuando tu marido grita, pero mantener la calma es esencial. Si le devuelves el grito o te pones a la defensiva, solo conseguirás agravar la situación.

En lugar de eso, intenta mantener la calma y la serenidad. No tienes por qué estar de acuerdo con todo lo que dice, pero tampoco debes enzarzarte en una pelea a gritos. Si consigues mantener la calma, puede ayudar a distender la situación.

4. Haz una pausa en la conversación

Si las cosas se están calentando demasiado, haz una pausa en la conversación. Os dará tiempo a los dos para calmaros y pensar en lo que queréis decir.

Puedes decir: «Creo que necesitamos hacer una pausa en esta conversación. Tomémonos un tiempo para calmarnos y podemos hablar de esto más tarde».

Una vez que los dos os hayáis calmado, podréis reanudar la conversación y, con un poco de suerte, tener una discusión más productiva.

5. Comunica tus necesidades con calma y asertividad

Es importante comunicar tus necesidades en una relación, pero también es importante hacerlo de forma que no se agrave la situación. Mantén la calma sin dejar de ser firme y asertivo.

Si tu marido te grita, intenta explicarle lo que necesitas de él con calma, claridad y concisión. Ayúdale a entender lo que dices y, con un poco de suerte, evitarás que vuelva a gritar en el futuro.

6. Haz que se dé cuenta de cómo está afectando a tu familia

Los gritos pueden tener un impacto negativo en ti y en los niños. También puede hacer que te sientas aislada, asustada e incluso amenazada.

Por otro lado, los niños pueden sentir que son ellos a los que se grita. Pueden volverse ansiosos, retraídos y tener problemas para dormir.

Si tu marido se da cuenta de que sus gritos os afectan a ti y a los niños, es más probable que deje de hacerlo.

7. Pide ayuda a un terapeuta o consejero

Si tienes dificultades para comunicarte con tu marido o no consigues que deje de gritar, quizá sea el momento de buscar ayuda externa. Un terapeuta o consejero puede ayudaros a ti y a tu marido a identificar la raíz del problema y a encontrar formas de solucionarlo.

Si su marido está abierto a la idea, pueden incluso asistir juntos a sesiones de terapia. Puede ser una buena forma de mejorar la comunicación y ayudarle a aprender a expresarse de forma más constructiva. También puede ayudarte a ti a aprender a afrontar mejor sus arrebatos.

mujer tapandose los oidos hombre está gritando mi marido me grita

8. Ten paciencia con él

Cambiar de comportamiento no siempre es fácil, por lo que es esencial que sea paciente con tu marido mientras intenta manejar su ira de forma más constructiva.

Si está acostumbrado a gritar para comunicar sus sentimientos, puede llevarle algún tiempo aprender a expresarse de otra manera.

Y si eres paciente y comprensiva, puede ayudarle mucho a cambiar su comportamiento. No sólo le demostrarás que estás comprometida con la relación, sino que también le darás la motivación que necesita para cambiar.

9. Evitar temas candentes

Si determinados temas parecen desencadenar su enfado, intenta evitarlos. Por ejemplo, si se enfada cada vez que mencionas a tu suegra, probablemente sea mejor evitar ese tema.

Por supuesto, habrá momentos en los que necesite hablar de ciertos temas, pero si puede evitarlos cuando él ya esté enfadado, puede ayudar a prevenir su comportamiento explosivo.

Si tienes que hablar de un tema candente, intenta hacerlo con calma y de forma constructiva. Evita todo lo que pueda agravar la situación, como insultar o señalar con el dedo. Intenta también mantener la calma, aunque él empiece a gritar.

10. Introducir periodos de reflexión durante las discusiones

Si su marido suele gritar durante las discusiones, puede ser útil introducir periodos de reflexión. Esto significa hacer una pausa en la discusión para calmarse antes de seguir discutiendo.

Puedes decirle: «Creo que los dos nos estamos alterando demasiado. Tomémonos un descanso de 20 minutos y podemos continuar esta discusión más tarde». Daros tiempo para calmaros y, con suerte, evitar que la discusión se os vaya de las manos.



11. Establece reglas básicas sobre cómo manejar las discusiones

Si estás cansada de lidiar con su comportamiento, puede que sea el momento de establecer algunas reglas básicas sobre cómo manejar las discusiones en el futuro.

Por ejemplo, puedes decirle que no le escucharás a menos que esté tranquilo y sereno. También puedes decirle que te irás si empieza a levantar la voz.

Por supuesto, debes cumplir estas amenazas. Si no lo haces, aprenderá rápidamente que puede salirse con la suya gritando y vociferando. Pero si te mantienes firme, acabará aprendiendo que ese comportamiento no le llevará a ninguna parte.

12. Cuándo abandonar la habitación

Siempre puedes salir de la habitación si no te interesa intentar calmarle o enzarzarte en una pelea a gritos. Demuéstrale que no vas a tolerar su comportamiento.

Por supuesto, esto sólo es posible a veces, sobre todo si tienes niños pequeños. En ese caso, puede que tengas que encontrar la forma de bloquear sus gritos poniéndote unos auriculares o yéndote a otra habitación.

Recuerda que es esencial mantener la calma y evitar que la situación se agrave, sobre todo si hay niños pequeños presentes. No querrás que aprendan que está bien gritar cuando están enfadados.

13. No te tomes su comportamiento como algo personal

Es fácil tomarse sus gritos como algo personal, sobre todo si van dirigidos a ti. Pero es importante recordar que su enfado no tiene que ver necesariamente contigo.

En muchos casos, puede estar enfadado por algo totalmente distinto, como su trabajo o sus finanzas.

Por supuesto, eso no hace que su comportamiento sea menos hiriente. Pero si recuerdas que su enfado no va necesariamente dirigido a ti, puede que te resulte más fácil afrontarlo.

14. Tomarse un descanso

Si las cosas van realmente mal y nada más funciona, puede que necesitéis tomaros un descanso durante un tiempo. No tenéis que romper, pero puede que necesitéis pasar algún tiempo separados.

Separarse puede ser una decisión difícil, sobre todo si quieres a tu marido y tenéis hijos juntos, pero a veces es necesario. Si discutís constantemente y él no para de levantar la voz, daros un poco de espacio puede ayudaros a calmaros y a averiguar qué queréis realmente de la relación.

Tras la ruptura, podéis sentaros a hablar de lo que ambos queréis de la relación y de cómo podéis hacer que funcione.

15. Haz que se sienta visto, escuchado y querido

Nadie quiere vivir con alguien que le grita. Pero, a veces, la gente arremete contra alguien porque se siente poco querida, poco vista y poco escuchada.

Si éste es el caso de tu marido, intenta encontrar formas de que se sienta más unido a ti. Dile que le quieres y pasa más tiempo con él. Escúchale activamente cuando hable e intenta comprender su punto de vista.

También puedes dedicar algo de tiempo a conocer su lenguaje amoroso para asegurarte de que lo hablas.

Preguntas y respuestas sobre los gritos del marido

¿Cómo afectan los gritos a mi matrimonio?

Los gritos pueden dañar su matrimonio por varias razones. En primer lugar, puede hacer que te sientas desconectada de tu marido, lo que puede acarrear más problemas. En segundo lugar, puede dañar tu autoestima, haciéndote sentir que no eres lo bastante buena y provocando discusiones y resentimiento.

Y, por último, puede dañar la relación con tus hijos. Si ven que te tratan así, pueden pensar que es aceptable que ellos te traten a ti (y a los demás) de esa manera.

¿Es aceptable gritar en el matrimonio?

NO, los gritos de enfado nunca son aceptables en el matrimonio. Si tu marido se comporta así contigo, es esencial abordar el problema de frente. No hace falta que le grites, pero debes explicarle con calma que su comportamiento es inaceptable y que no lo vas a tolerar. Después, podéis trabajar juntos para encontrar una solución.

¿Cuál es la mejor respuesta cuando tu marido te grita?

La mejor respuesta cuando tu marido te grita es mantener la calma e intentar calmar la situación. Puede ser difícil, sobre todo si te sientes dolida o enfadada, pero es importante recordar que gritar sólo empeorará las cosas.

Si puedes, intenta explicarle con calma cómo te hace sentir su comportamiento y por qué no es aceptable. Así podréis encontrar juntos la manera de resolver el problema.

¿Cuáles son otros signos de que tu marido grita demasiado?

  • Con frecuencia discute contigo.

  • Sientes que «caminas sobre cáscaras de huevo» a su alrededor.

  • Regularmente te dice cosas hirientes.

  • Le tienes miedo.

  • Es físicamente agresivo contigo.

Si notas alguno de estos signos, hable con su marido sobre ello. Si se niega a escuchar o intenta restar importancia al problema, puede que necesites ayuda de un terapeuta o consejero.

Qué hacer cuando tu marido te grita y no quiere cambiar

Si tu marido te grita y se niega a cambiar, actúa. Sin embargo, lo que haga dependerá de su situación. Algunos consejos generales son:

  • Si estás en peligro inmediato, llama al 016 o al 112: Si no estás en peligro inmediato pero te sientes insegura, considera la posibilidad de salir de casa y quedarte con un amigo o familiar. Si no estás preparada para irte, intenta crear un «espacio seguro» en tu casa al que puedas ir para alejarte de él.

  • Habla con tu marido: Si no estás en peligro y no te sientes insegura, intenta hablar con tu marido sobre el problema. Coméntale cómo te hace sentir su comportamiento airado y por qué es inaceptable. Si se niega a escuchar o intenta restarle importancia al asunto, puede que necesites la ayuda de un terapeuta o consejero.

  • Si es demasiado, deje la relación: Si has intentado hablar con tu marido sobre el problema y él se niega a escucharte o a cambiar su comportamiento, puede que haya llegado el momento de plantearse dejar la relación. Es una decisión difícil, pero es importante recordar que tienes derecho a la seguridad y la felicidad. Nadie merece ser tratado mal, independientemente de su sexo.

  • Encuentra un alivio constructivo: Una vez que hayas tomado medidas para abordar el problema, es esencial encontrar formas de sobrellevar el estrés y la ansiedad que conlleva vivir en un entorno volátil. Puedes intentar hablar con un terapeuta, unirte a un grupo de apoyo o encontrar una actividad que te ayude a relajarte. Nadie merece ser tratado mal, independientemente de su sexo.

Reflexiones finales

Si su marido te grita, es esencial que actues. Ya sea abandonando la relación o simplemente hablando con él del problema, tienes derecho a que te trate con respeto.

Si se niega a escuchar o a cambiar su comportamiento, puede que necesites la ayuda de un terapeuta o consejero. Recuerda que no está sola y que hay ayuda disponible.

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